Raquel Gómez, médica internista voluntaria: “Es de las mejores experiencias que he tenido”

Raquel Gómez es una joven médica internista que en 2017 decidió comenzar a acercarse al voluntariado en campos de refugiados. La enseñanza le pareció tan enriquecedora y necesaria que repitió en dos ocasiones más.

En esta entrevista nos cuenta cómo un médico internista puede ayudar a los más desfavorecidos, en lugares del mundo donde el acceso a la sanidad es dificultoso para gran parte de la población.

¿Dónde estuviste como voluntaria?

En los campos de refugiados saharauis localizados en Tindouf (Argelia). He estado en terreno en tres ocasiones (Diciembre 2017, Junio 2018 y Diciembre 2018).

¿En qué consistió tu experiencia?

Acudimos una pequeña comisión médico- quirúrgica conformada por un médico internista, un médico de familia, dos enfermeras, una ginecóloga, un pediatra (en una de las ocasiones) y un equipo de podólogos especializados en cirugía de pie, coordinados todos por Noelia Porto Isla (enfermera y podóloga).

¿A través de qué organización fuiste como voluntaria? 

Acudí a través de SOGAPS, que es una asociación gallega dedicada a la ayuda del pueblo saharaui (tienen distintas líneas de cooperación). La conocí mediante SOGAMI, puesto que SOGAPS contactó con nuestra sociedad para pedir colaboración difundiendo entre sus socios la necesidad de un internista voluntario para la misión y solicitando también la ayuda económica que fuese posible para costear el traslado de dicho internista a terreno. Envié la solicitud y fui seleccionada. 

Mi primer viaje a terreno fue costeado en parte por SOGAMI y en parte por mi cuenta. Hacía tiempo que tenía ganas de dar un paso más, realizar algún voluntariado médico para poder aportar mis conocimientos y ayudar a gente que, por desgracia, no tiene acceso a un derecho fundamental como es la sanidad, pero nunca había podido llevarlo a cabo porque las misiones suelen ser de larga duración y eso es incompatible con la vida laboral. El hecho de ser una misión corta (12 días) a la que pudiese ir en mis vacaciones y de tener colaboración de la sociedad científica me dio el empujón que necesitaba. 

¿Tuviste que realizar alguna formación específica previa?

Sí. SOGAPS nos aporta, antes de ir en misión, información sobre la situación en terreno, de qué recursos disponemos, los escasos protocolos en salud que tienen los campos, etc.

Raquel Gómez con un pequeño paciente.

¿Cómo valoras tu experiencia?

Puedo decir que es de las mejores experiencias que he tenido en mi vida. Aunque tengo que decir y, creo que es muy importante remarcarlo para todos aquellos que quieran embarcarse en algo así, que no se debe buscar la experiencia personal como primera finalidad cuándo se hace un voluntariado, eso tiene que ser un extra que te encuentras. El fin ha de ser intentar ayudar en la medida que se pueda, asumiendo que no se va a salvar al mundo ni a ser el héroe de la película, sino aportar en un momento puntual algo de lo que allí no disponen (en mi caso médicos que atiendan a enfermos y medicamentos que no habría allí si la ayuda humanitaria no los enviase).

¿Qué aprendiste en tu experiencia?

A nivel profesional aprendes a trabajar con lo que tienes (muchas veces se hace “medicina Macgyver”), en un medio completamente inhóspito y con las barrera idiomática, así como cultural. A nivel personal el aprendizaje es inmenso; es vivir en primera persona la dureza de la vida y la injusticia del mundo en el que vivimos. De los saharauis se puede aprender lo que es la lucha y la perseverancia, la resistencia en la dureza del desierto más inhóspito del planeta, la generosidad de dar hasta lo que no tienen, la hospitalidad de sus haimas y el cariño y agradecimiento sinceros por tan poco.

¿Qué crees que aporta un médico internista como voluntario?

La Medicina Interna es una especialidad generalista e integral, así que en terreno podemos atender a un grupo de pacientes amplio y heterogéneo. 

¿Qué aporta el voluntariado a un médico internista?

Al médico internista, igual que a cualquier otro médico, le aporta una visión muy diferente de la medicina, capacidad de adaptación a cualquier escenario y el poner en muy alto el valor lo que supone el trabajo en equipo (tan importante, y que en ocasiones con el ritmo de trabajo y de vida actual se nos olvida).

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