SOGAMI recomienda esforzarnos en la correcta manipulación y conservación de los alimentos

Tras los últimos casos de intoxicaciones alimentarias producidas en nuestro país (el brote de listeriosis provocado por la carne mechada, el mayor registrado nunca en España, y la retirada de un lote de atún en lata de Día tras un brote de botulismo con cuatro afectados de una misma familia), la Sociedad Gallega de Medicina Interna (SOGAMI) recuerda la importancia de esforzarnos en la higiene de lo que comemos. “Los productos frescos o las semiconservas: los quesos frescos, los patés y embutidos, las verduras… pueden transmitir más fácilmente algunas enfermedades alimentarias: listeriosis, samonelosis, etc.”, explica el doctor Ramón Rabuñal, médico internista de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Lucus Augusti (Hula) de Lugo. “Lo más importante en estos casos es tener especial precaución en la manipulación. Por ejemplo, la listeria puede transmitirse a través del agua de riego contaminadas desde los animales a las verduras. Por eso hay que lavarlas correctamente antes del consumo. Y en los alimentos preparados debemos esforzarnos en conservar siempre la cadena de frío, que no siempre se hace adecuadamente”, añade.

El doctor apunta que la refrigeración mejora la conservación, aunque no impide la proliferación de determinados microorganismos como puede ser la listeria, “que puede sobrevivir a la temperatura de 4 grados de un refrigerador normal”. De todos modos, Rabuñal cree que aunque es normal que la población se preocupe cuando se dan casos como estos, podemos estar tranquilos con los alimentos que se venden en España ya que pasan muchos controles. “La situación a día de hoy en nuestro país es mucho mejor que hace 30, 40 o 50 años. Aunque a veces en los sistemas de control hay fallos como el que ha sucedido recientemente en Sevilla con la listeria. Y casos así suceden en todos los países del mundo. Ha habido brotes en los últimos años en Europa, en Estados Unidos…”.

Cómo actuar

Los síntomas cuando se produce una intoxicación alimentaria son náuseas, diarrea, vómitos o fiebre. “Normalmente se controlan con reposicion de liquidos y medicación sintomática”, señala Rabuñal.

¿Pero cuándo debemos acudir al médico? “Si el paciente tiene una enfermedad o recibe tratamientos que disminuyan las defensas, como son los trasplantados; si se está embarazada; los ancianos muy frágiles o si los síntomas persisten después de un tiempo prudencial, debemos ir al médico. No se debe ir a Urgencias tras el primer despeño diarreico, pero si la clínica persiste o presenta fiebre alta, sí que deberia consultar a su doctor”.

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